








Así como es adentro…
“El corazón y la cabeza, cámbialos de sitio… ¡Ya es hora!”
El Topo, Alejandro Jodorowsky. 1970
Acá estoy: Parte de lo que queda del Ex-NINOvedismo/Cordón Plateado, renovado, resucitado, ahora, elevando loas a un antiguo Dios “muerto”.
Sólo queremos bautizar nuestra casa, que la gente la reconozca por un nombre y que en ella, de cuando en cuando, sucedan algunas cosas.
Esta vez, por lo menos respecto al nombramiento de la casa, nos hallamos más cercanos a la Antigüedad de Occidente, y por ende, al nudo del problema, al origen del inconveniente basal que escinde la consciecia humana en dos: la separación entre lo que debemos y profundamente deseamos ser y lo que nos sale, lo que estamos acostumbrados a ser, sin importar cuán aburridos y cansados estemos de ello.
Suponemos que todo este embrollo comenzó cuando un barbudo descendió de la montaña, con unas tablas que dijo le había dado Dios, e interrumpió una fiesta que hubiera quizás adelantado dos milenios de evolución humana. Fue a partir de ahí que la volundad humana se fragmentó bajo el influjo de esas diez máximas que reglan, aunque más no sea inconscientemente, nuestro comportamiento aún hoy. Tal vez sí, los seres humanos necesitábamos aún de patriarcas y líderes que nos dijeran lo que teníamos que hacer. Pero ya no, ya estamos maduros y grandecitos. Ya no tenemos ni queremos nada más en que excusarnos y justificarnos. Es momento de reanudar el acto dionisíaco postergado hace dos mil años. Es fundamental, si queremos despojarnos de la legislación umbilical impuesta desde ese entonces. Sólo así podremos ser lo que debemos ser.
Por eso, en su celebración inaugural HERMES Inc., en un intento de desandar aquél arcano entuerto, te obsequia algunos lubricantes psíquicos, algunos “atajos tóxicos” – como diría Huxley- parte ficticios, parte reales, que tal vez te ayuden a renunciar a tus barreras personales para ver y hacer las cosas como realmente querés que sean.
Franco Vico
El día sábado 4 de abril de 2009 una verdadera multitud copó la casa-sede de encuentros del Wake Up Proyect para darse cita en el 1º evento organizado del grupo. La San Seacabó Fest fue una fiesta temática-conceptual donde tomaron lugar diferentes manifestaciones artísticas. Sanseacabó pretendía emular el clima de kermesse barrial de un día de santo popular, apócrifo en este caso. Sanseacabó vendría a ser un santo ficticio al cual oramos para pedir o agradecer un final felíz y pronto de alguna situación. La idea surgió- además de con el bien habido latiguillo "...y san! se acabó"- como símbolo de la emergente necesidad grupal de concluir ciertas etapas de manera saludable a nivel personal, al tiempo que inaugurar nuestra obra colectiva en un contexto que propiciara el conocimiento mutuo de los componentes del colectivo, con el menor conflicto estético posible. Por eso la elección del formato fiesta, ya que las intervenciones se superponen o suceden con un mínimo de programación y con un acuerdo temático previo que sirve como disparador.
La decoración de la casa comenzó horas antes de la apertura y consistía entre otras cosas de guirnaldas de luces, tiras de colores, una silueta troquelada de la efigie del santo con la cual fotografiarse, e incluso un altar donde dejar oraciones, súplicas y ofrendas.
El evento comenzó a las 20:00 hs de ese día tras un viernes de clima lluvioso que milagrosamente se disipara para ocasión del evento. La fiesta fue abierta por una concurridísima feria de diseño con más de diez productores de indumentaria y accesorios- entre ellos Cul de Sac, Guillermina, Fantastik Plastik, Eve y Visión- en simultaneo con la tropa graffitera convocada por Vir Negri, que intervino en vivo las paredes de la terraza. Luego el monje zen Luis Aguilar se hizo cargo de la lectura del I Ching, oráculo que era posible consultar con una cotribución voluntaria. Daddy Rocks abrió la noche a eso de las 23 hs. con un show que repasaba su repertorio habitual. La barra y cocina permaneció abierta desde el comienzo de la noche proveyendo a los concurrentes de pizzas, panchos, cerveza y tragos.
La puerta comenzó a cobrar la reglamentaria y anunciada admisión de $ 10.- a las 0:00 hs. y la multitud se agolpó en la pista doble (terraza y patio) para bailar hasta entrada la madrugada al son de hits del rock, pop, funk y disco ofrecidos con pericia por los DJs Fat Satan y Pablo Jubany.
TWUP